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Política

Transportistas bolivianos rechazan la reactivación del tren a Chile

El Sindicato de Choferes Asalariados advierte que la implementación del ferrocarril Arica-La Paz podría dejar sin empleo a miles de camioneros, cuestionando la viabilidad de este proyecto.

Ingrid Miranda · 20 Oct 2026 · 2 min de lectura

El Sindicato de Choferes Asalariados del Transporte Nacional e Internacional de Bolivia (Schatin) manifestó su oposición a la propuesta del Gobierno de reactivar el ferrocarril que conecta Arica con La Paz, argumentando que esta medida podría poner en riesgo el trabajo de miles de transportistas y afectar el movimiento económico relacionado con el transporte de carga.

Pedro Quispe, ejecutivo del Schatin, señaló que la puesta en marcha del tren podría dejar sin empleo a un número significativo de conductores. En el país, cerca de 50.000 tráileres están involucrados en el traslado de mercancías, lo que representa una cifra considerable de trabajadores.

Quispe también puso en duda la necesidad del tren, considerando que actualmente hay una reducción en el flujo de importaciones y varios camiones están inactivos por falta de carga. "No hay suficiente mercancía para llenar el servicio ferroviario", comentó, añadiendo que el sector de transportistas no permitirá que el tren opere sin su consideración.

Impacto económico y limitaciones del ferrocarril

El sindicato resaltó el impacto económico que generan los transportistas en las zonas fronterizas. Quispe mencionó que el cruce de camiones por Desaguadero implica gastos que rondan los 30.000 bolivianos, contribuyendo así al movimiento económico local.

Además, el dirigente argumentó que el ferrocarril tiene limitaciones frente al transporte por carretera, ya que no puede ofrecer un servicio de entrega directa de mercancías de puerta a puerta, lo cual es una de las ventajas que poseen los camioneros.

"El cargo es pasajero, nosotros somos miles de choferes, miles de transportistas en el país; necesitamos trabajar, no necesitamos el tren".

Quispe finalizó advirtiendo al ministro de Obras Públicas sobre las posibles repercusiones que podría tener la implementación del proyecto sin considerar las preocupaciones de los transportistas, enfatizando la urgencia de asegurar la continuidad de los empleos en el sector.