Transportistas de Bolivia exigen respuestas al Gobierno por escasez de diésel
El sector de transporte pesado da un ultimátum de 15 días al Gobierno para solucionar el desabastecimiento de diésel y el mal estado de las carreteras, o enfrentarán medidas drásticas.
La falta de diésel sigue generando inquietud entre los sectores de producción y transporte en Bolivia. Los líderes del sector aseguran que las largas filas en las estaciones de servicio son una constante y critican que los compromisos del Gobierno no han logrado restablecer el suministro de combustible.
Los transportistas, tanto nacionales como internacionales, han dado un plazo de 15 días al Gobierno de Rodrigo Paz para que presente soluciones efectivas a la crisis de combustible y al deterioro de las carreteras. De no recibir respuestas, advierten que tomarán medidas de presión.
Domingo Ramos, uno de los dirigentes del sector, indicó que esta es la cuarta carta enviada al presidente y solicitó una inspección técnica de las vías con el respaldo de un notario. Además, enfatizó que si sus demandas continúan sin ser atendidas, se verán obligados a adoptar acciones más contundentes y a declararse en quiebra nacional.
“No pagaremos peajes, impuestos ni deudas a los bancos”, afirmó Ramos, señalando que la falta de diésel y el mal estado de las carreteras están impactando severamente la actividad del transporte.
Los transportistas también están considerando iniciar acciones legales contra los ministros de Obras Públicas, Economía e Hidrocarburos por posible incumplimiento de sus obligaciones, argumentando que no se han cumplido los acuerdos pactados con el sector.
Con más de 12,000 transportistas en el país, se estima que cerca del 60% enfrenta problemas debido a la falta de combustible. La Defensoría del Pueblo ha solicitado a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), YPFB y al Ministerio de Hidrocarburos que proporcionen información y tomen medidas para regularizar el abastecimiento, destacando que no han recibido respuestas satisfactorias a sus requerimientos.
En medio de esta crisis, la Policía informó sobre la incautación de 5,000 litros de diésel que eran trasladados ilegalmente hacia Guanay. El combustible, que provenía de Caranavi, estaba en un camión Nissan Cóndor cuyo conductor fue detenido por no presentar la documentación necesaria. El caso fue remitido al Ministerio Público para investigaciones adicionales, ya que se indaga si el combustible estaba destinado a minería ilegal o contrabando.
Los transportistas mantienen su postura firme y esperan que el Gobierno se reúna con ellos dentro del plazo establecido para evitar futuras acciones de protesta.