Viceministro advierte que la mayoría de incendios son intencionales
José Ernesto Ávila, viceministro de Medio Ambiente, reveló que la gran parte de los incendios forestales en Bolivia son provocados, algunos con fines geopolíticos. Se busca endurecer las sanciones para los responsables.
En una reciente entrevista en el programa Hagamos Democracia de la red Erbol, el viceministro de Medio Ambiente, José Ernesto Ávila, señaló que la mayoría de los incendios forestales en el país son provocados y, en ciertos casos, motivados por intereses geopolíticos. Ávila hizo un llamado a reforzar las sanciones y agilizar los procesos judiciales contra quienes sean identificados como culpables.
El viceministro reconoció que, aunque muchos incendios son intencionados, también hay casos en los que la falta de conciencia de algunas personas dedicadas a la agricultura o ganadería contribuye a este problema. En este sentido, mencionó el caso de Guarayos, donde la población ha sufrido los efectos de incendios provocados por acciones negligentes en al menos dos ocasiones.
Ávila explicó que la Autoridad de Bosques y Tierras (ABT) es la entidad responsable de llevar a cabo las acciones operativas en el ámbito territorial y atender las denuncias sobre incendios, en conjunto con las instituciones encargadas de la gestión de emergencias y la Policía.
En cuanto a los incendios recientes en Tarija y Santa Cruz, el viceministro informó que hay dos personas en proceso judicial en Tarija. Por otro lado, en Santa Cruz, mencionó que el fuego podría haber ingresado desde Brasil, lo que significa que el origen del incendio no sería nacional.
El viceministro destacó la necesidad de endurecer las sanciones, ya que actualmente los tipos de penas permiten que algunos implicados enfrenten procesos con medidas como la detención domiciliaria. Ávila comentó que se está trabajando con legisladores para aumentar la severidad de las penas y hacer que estos delitos tengan un procedimiento judicial más ágil.
Además, el Gobierno busca emplear tecnología satelital para identificar con mayor precisión los lugares donde se originan los incendios. Ávila aclaró que, aunque un foco de calor no siempre indica un incendio forestal, los datos obtenidos de estas herramientas pueden ayudar a las investigaciones y a identificar a quienes provocan estos siniestros.
Finalmente, el viceministro enfatizó que provocar un incendio forestal es un acto criminal que no solo daña el patrimonio natural del país, sino que también afecta a las comunidades, especialmente a los más vulnerables como niños y ancianos expuestos al humo.